¿Ansiedad de la nada? Lo que hay detrás de los ataques de pánico sin causa aparente
«¿Por qué en algunos momentos siento pánico si todo está bien?» es una de las preguntas más recurrentes en los procesos terapéuticos. No entender qué nos está ocurriendo hace que nos sintamos perdidos y, además, esa incomprensión de mí misma es tan potente que nos bloquea a la hora de atendernos y acompañarnos.

¿Qué es un ataque de pánico sin causa?
Cuando sentimos pánico, nuestro cuerpo piensa que hay un peligro inmediato y se prepara: se me acelera el corazón, mis músculos se tensan, mi mente se llena de pensamientos que dan vueltas en bucle, y muchas otras cosas.
A veces, no sabemos muy bien por qué estamos teniendo esa reacción; No entendemos qué está ocurriendo porque no hay una causa aparente/objetiva por la que sentirse así (nada que pensemos que es realmente tan importante).
Eso no significa exactamente que lo que me ocurre carezca de sentido. Probablemente, mi cuerpo me está protegiendo aunque a mí no me parezca muy racional. El pánico forma parte del mundo emocional y, en algunas ocasiones, el cuerpo expresa aquellas cosas que necesita.
¿Qué puede estar ocurriendo?
A continuación, solo algunas ideas de qué puede estar ocurriendo:
- A veces, que nosotros no veamos una causa explícita u objetiva no quiere decir que no exista, en algunas ocasiones existe pero nosotros no estamos valorando esa opción como una posibilidad válida («¿Cómo puedo estar así por una discusión con alguien del trabajo?»).
- En otras ocasiones, nuestro cuerpo puede estar hablándonos de emociones encalladas que han quedado con nosotros como una huella emocional intensa. Está huella a menudo tiene que ver con otros momentos vitales, aunque aparezca aquí y ahora. Esto puede explicar porque, aunque en el presente no esté ocurriendo nada, mi sistema nervioso reacciona.
- Efecto acumulativo de situaciones vitales estresantes y falta de cuidados general .
¿Cuál es el camino?
Hacer un trabajo con nuestra emocionalidad es esencial para nuestro bienestar. Aunque no es una tarea fácil en algunas ocasiones, necesitamos recordarnos que aquí y ahora no estamos en peligro (para tomar conciencia) y empezar a hacer ejercicios de regulación de nuestro sistema nervioso.
Asimismo, si necesitamos de ayuda para poder trabajar sobre ello (porque suele ser complicado al inicio), animarnos a compartirlo con nuestros seres queridos, así como poder buscar entornos terapéuticos de conexión con el cuerpo, relajación y comprensión de nosotros mismos.
** En el trabajo psicoterapéutica de estas dificultades (que será necesaria en algunas casos), la conciencia corporal, las técnicas de regulación del sistema nervioso y el EMDR han demostrado ser beneficiosas para regular y elaborar estas sensaciones.